viernes, 27 de mayo de 2011

Y con lo mucho que detesto el calor.

De cierto modo pensaba que si volvías, de una manera casi mística todo recobraría su armonía,  los colores serían brillantes de nuevo o encantadoramente opacos, todas las mañanas amanecería nublado y con una tenue brisa que lograra dejar a mis libros intactos. Sin duda alguna regresaría a Chapultepec la magia y el viento no tendría ese sonido a terror en mi ventana, el humo de cada cigarro sería inhalado con satisfacción plena, y no con el pesar de una necesidad que llega y se posa sobre mi cada 2 horas.

Que día tan feo es hoy, el sol quema, el calor sofoca, el pavimento tan duro, caliente y gris. Quiero que llueva, quiero dejar de pensar en Abril, y en Mayo, y en Junio, y en finales de Agosto, y en Enero y sobretodo en Diciembre. Quiero que llueva este viernes. 

2 comentarios:

caesar dijo...

me gustó todo, especial mente todo.
especialmente esto : los colores serían brillantes de nuevo o encantadoramente opacos.
acá es viernes, y llueve. hace 3 vienes estaba en el df

Sofie dijo...

Me fascina como termina :) Acá donde vivo hace calor aprox. 8 meses al año. Y lo detesto!

♥Musique♥